EL SACRIFICIO DENTRO DEL SISTEMA FAMILAR

EL SACRIFICIO DENTRO DEL SISTEMA FAMILAR desde Consultoria Psicologica Tepah

Por: Consultoria Psicologica Tepah  27/07/2008
Palabras clave: Psicologia, Formación, Atensión Psicológica Especializada

El sacrificio dentro del sistema familiar. Por: Gabriel Navarrete Fernández Psicoterapeuta Consultoría Psicológica Tepah (jun/2007) El Hombre desde tiempos inmemorables ha incurrido en el sacrificio como un medio de obtener ayuda o beneficio personal o colectivo, por parte de fuerzas sobre humanas. Para hablar del tema primero tenemos que partir de que entendemos por sacrificio. Tiene sus raíces del vocablo latín sacrificium, o sacrum facere; (Hacer sagrado). Los elementos que debe de poseer un sacrificio para ser reconocido como tal son: En primer lugar tiene que haber un fin para el cual se crea justificado el sacrificio, por su puesto debe de existir una ofrenda (ofrecer o desprenderse de algo que el dador considera importante e incluso vital para él), otro elemento es la persona que se encarga de realizar el sacrificio, esta puede ser elegida por los demás o auto-elegida según sea el caso y las circunstancias especificas del ritual, en ocasiones hay una ceremonia que envuelve el mismo sacrificio de un halo místico. Por consiguiente si se parte de una visión antropológica el Hombre ha practicado en una serie de actos con la finalidad de estar bien con la Naturaleza, espíritus o deidades míticas-místicas. A las cuales se les atribuyen facultades sobre naturales. El sacrificio tiende a manifestarse como una acción ritualista cargada de diversos arquetipos[1], con un ascendente religioso cultural. Si hacemos una revisión histórica del sacrificio veremos que este se ha encontrado presente en distintas épocas de los pueblos del mundo y por supuesto en diversas culturas, una muestra de ello es la antigua Grecia, donde se hacían todo tipo de sacrificios desde los que eran destinados a agradar a las divinidades, hasta aquellos que estaban encaminados a unir los lazos entre el pueblo y sus dioses por medio de ofrecer sacrificios ya que este era un vínculo de comunión entre el pueblo y sus dioses. Se ha podido apreciar en investigaciones arqueológicas y antropológicas que no fue exclusivo de este pueblo, sino que otros pueblos como los Sumerios, los Romanos, Nórdicos, Mesoamericanos, etcétera han demostrado manifestar de una forma u otra su afinidad en este tipo de actos. El sacrificio se puede manifestar de dos formas el cruento (sangriento) y el no cruento (sin sangre). Tomando en consideración que ambos implican perdida. El primero como su nombre lo dice es aquel donde se ve inmiscuida la acción de derrama de sangre, ya sea animal o humana dependiendo la idiosincrasia del pueblo en cuestión. También es importante señalar que dentro de este tipo de rituales se ve por un lado, los que hacen el acto de matar a la victima y una vez consumado el acto se pasa a convertirse en un festín antropófago con los restos de la victima. Por otro lado, existe también el de tipo Holocausto donde el sacrificio es a través del fuego; lo que hace el ritual consumado es la calcinación total de la victima. Con respecto a los rituales de sacrificio no cruentos se observa que no es necesario la ejecución de algún animal o ser humano, aquí se emplean en su caso plantas, semillas, frutos, vegetales, platillos cocidos, perfumes, especias, etcétera; no hay victimas por así decirlo. Como se ha observado, dentro del sacrificio hay vertientes y estas dependen de las necesidades de cada comunidad pero no debemos de perder de vista que para hacer un juicio sobre las formas en que los pueblos han incurrido en el sacrificio como una forma de estar en comunión con entidades sobre-humanas, hay que ver el texto y contexto donde se han suscitado cada uno de los eventos, es decir, tenemos que tener presente las creencias, momentos históricos, circunstancias generales del momento, etcétera, para poder tener una idea más clara del porque de tales actos. Una vez expuesto lo anterior como marco histórico del sacrificio pasaremos a encuadrar el tema del presente ensayo. Pareciera ser que el sacrificio es una idea únicamente concebida por pueblos “primitivos”, o por culturas anteriores; sin embargo, en la actualidad se siguen realizando sacrificios ya sean cruentos o no cruentos, para muestra de ello es el que se realizan en algunos ceremoniales en las sectas religiosas donde se manifiesta la acción de tener que hacer el derramamiento de sangre ya sea animal o humana. Otro ejemplo de ello es en la época del nazismo donde se ejecutaban a las victimas por medio de holocaustos. En lo referente a actos de sacrifico no cruento es una representación simbólica que lleva a cabo la iglesia Judeo-Cristiana, donde se lleva la consumación del acto mismo en la comunión con el cuerpo de cristo (representado por una ostia) y la sangre de cristo (representado por vino)[2]. También podemos ejemplificar lo expuesto en las tradiciones que han trascendido al tiempo y que se ha mezclado con un sincretismo[3] diferenciado en los actos de día de muertos donde se le ofrendan alimentos cocinados, flores, dulces, etcétera a los espíritus. Podemos señalar diversos ejemplos de cómo el sacrificio ha evolucionado a través de los tiempos, aunque este no es el punto del presente escrito; es más bien, hacer una analogía de la manifestación del sacrificio dentro del sistema más elemental la familia, y por su puesto como es que éste toma tintes más arquetípicos. Por principio de cuentas diremos que la familia es la institución primaria dentro de cualquier sociedad, y de igual manera señalaremos que posee un poder muy fuerte dentro del macro sistema social. La pregunta en cuestión es cómo se manifiesta el sacrificio dentro de una estructura como la familia moderna o actual. Cabe señalar que en diversos estudios se ha visto que hoy por hoy la familia no se puede visualizar como una unidad de formación lineal, es decir, que solo hay un tipo de familia, más bien, es considerada en la actualidad como las familias debido a la multiplicidad de formas que ha adquirido últimamente, conllevando a hablar de las familias más que de la familia. Pero para fines didácticos hablaremos en especial de aquel tipo de familias que utilizan mecanismos tan elaborados para mantener el “bien” común de los integrantes del sistema que pueden incluso llegar al grado del sacrificio de alguno o algunos de sus integrantes. Tomando en algunos casos tintes casi dantescos, ya que este tipo de familias puede llegar a matar a sus integrantes con tal de mantener el Holón[4]. Arquetípicamente hablando podemos considerar el sacrificio dentro del sistema familiar cuando cubre las características del mismo, tal como trataba de obtener un beneficio comunal, aquí puede llegar hasta grados cruentos. Aunque más bien, en la mayoría de los casos se maneja una representación simbólica de depuración de la familia a través del sacrificio. Si extrapolamos esta serie de simbolismos podemos ver que la victima en cuestión ya sea uno o varios de los integrantes del sistema familiar (padre, madre o [email protected]) es ofrecido inconscientemente para el “bien-estar” de la familiar, y lo importante de esto es que en todo sistema se juegan papeles o roles establecidos por el mismo sistema y que cada integrante asume su rol, por lo tanto, el de la victima no es en el peor de los casos visto como tal. Más bien, algunos que juegan dicho papel lo hacen como un acto de consagración para el bien de la familia, dándose así una auto-elección. En otras circunstancias es elegido por el mismo sistema, y se le da tal rol. No olvidemos que estamos hablando en sentido metafórico, no es que se hago un sacrificio físico donde se mate a una persona; aquí lo interesante es como a través de formas más sofisticadas se da tal acción, por ejemplo se puede hacer de una forma donde el “elegido” o auto-elegido, asuma un papel de enfermarse, que es el más común dentro de estos sistemas familiares. Las enfermedades pueden ser desde físicas, psicológicas; incluso a grados psicosomáticos. Todo dependerá del problema que este afectando al sistema familiar. Por consiguiente podemos ver pues que el proceso ya esta dado, los elementos son entonces; un problema que aqueje al sistema ya sea a uno de sus integrantes o a todos, lo que conllevara a desestabilizar a la familia, esto hará que busque alternativas para que no se rompa el Holón, si no encuentra una solución rápida puede ser perjudicial, desestabilizando más al sistema conllevando al siguiente nivel, que es, el de afectar a sus integrantes, y es aquí donde se da el truene ya que posiblemente es cuando uno de sus integrantes o el sistema mismo crea la fantasía del sacrificio (casi siempre es a niveles inconscientes). Teniendo en su imaginario que esto no permitirá fracturar más al sistema, más bien tienen la creencia de que quizá con ello puedan salvar a la familiar. Una vez decidido esto es que se procede al siguiente paso que es el de ofrecer el sacrificio, es decir, la enfermedad misma, en el mejor de los casos este puede salvaguardar la integridad del sistema incluso reunificar a sus miembros si es que esto era el fin, en el peor de los casos tal vez se necesite de un sacrificio mayor o de otro de sus integrantes, si esto funcionó para el sistema entonces incurrirá en una cadena de actos de la misma magnitud o incluso mayores, probablemente al grado literal del exterminio de uno o varios de sus integrantes con tal de salvaguardar a sistema. Por ejemplo, se ha podido apreciar en investigaciones dentro de hospitales psiquiátricos, que algunas familias presentan problemas tan serios en su dinámica que han llegado al grado de sacrificar a uno de sus integrantes en función del bien-estar del sistema ya que el paciente en cuestión pago el precio con la finalidad de mantener unida a la familia. Tal es el caso de (José N)[5] un joven de 20 años quien se encontraba dentro de una dinámica donde poseía el lugar de en medio dentro de una familia de tres hermanos, y ambos padres. La problemática que envolvía a la familia fue que su hermano mayor Juan N. 23 años había incurrido en un delito lo que desenlazó en la reclusión de Juan en un Centro de Rehabilitación Social (CERESO), por encontrársele culposo del delito de violación, aunado a esto el hermano menor Luis N. 17 años, mostraba retraimiento en sus actividades académicas, el padre de familia tenía un trabajo foráneo dando como resultado un padre periférico(ausente del sistema familia), todo esto recaía en la madre, quien tenía que jugar un doble rol (madre-padre). La sumatoria de todos estos elementos hicieron que la familia se encontrase en crisis. Gestando poco a poco el que la familia “enfermara”, por lo cual, desde un juego de roles ya establecidos José (paciente identificado) jugase el rol de salvador de la familia, a través de enfermase emocionalmente a un grado hospitalario, conllevando así a que los integrantes de su casa posasen sus ojos en él he hicieran un plan para rescatarlo. El sacrificio ya estaba consumado, José pago el precio por salvaguardar a su familia, causando la reestructuración de los integrantes de la familia N. Sobre esta misma vertiente se ha podido incluso ver que dentro de familias “disfuncionales” los hijos llegan a presentar cuadros clínicos médicos con tal de mantener a la unidad familiar. Casos típicos son aquellos donde los padres se están divorciando, el hijo presenta enfermedades psicosomáticas, ya que genera la creencia y expectativa de que esto mantendrá a sus padres unidos e inconscientemente paga el precio siendo la victima. Tal es el caso de David S. (5 años), empezó a manifestar problemas de conducta y regresiones anales[6], así como manifestaciones de lenguaje de un niño de menor edad, todo esto pareciese ser originado a que los padres de David se encontraban en una situación de disolución del vínculo matrimonial, esto afectaba de una forma a David, quien incurrió al sacrificio (esto por su puesto de manera inconsciente) presentado todas las conductas ya mencionadas, “él se había dado cuenta” que siempre que enfermaba sus padres estaban juntos con él, por lo tanto, estructuro el enfermarse para poder mantener a sus padres juntos. Un caso típico es cuando no hay una buena comunión en la relación de los padres y que en aras de mantener unida ala familia han decidido mantenerse juntos aunque esto conlleve a una relación incluso a grados patológicos; pero su sustento es que se sacrifican por el “bien” de sus hijos, esto es de lo más común en muchas familias. Sin embargo, tal acción más que ayudar aun un buen desarrollo psicosocial de los hijos puede al contrario transformarse en un daño severo para los integrantes de tal sistema. Reiteramos algunos sacrificios son de manera inconsciente y otros son de una manera tan plena que raya en lo patológico. Podríamos enumerar un sin fin de casos donde se ha apreciado el sacrifico como una modalidad sofisticada de salvaguardar al sistema familiar, sin embargo, consideramos que este no es el punto. Más bien, es señalar sin juicios de valor como es que el sacrifico ha evolucionado hasta manifestaciones elevadas abarcando a la familia, y que esto no excluye raza, posición social, grupo étnico, creencias religiosas, etcétera, ya que recordemos que el sacrificio tiene como base principal el presentar este en beneficio de un grupo. A modo de conclusión diremos que no podemos quedarnos solamente con la idea reducida de la palabra sacrificio, ya que como hemos podido observar esta acción a alcanzado nivel muy sofisticados y primordialmente a llegado a afectar a diversas familias, sin que estas se hayan dado cuenta de cómo han rebasado de forma inconsciente su necesidad de sobre-vivencia como sistema al grado de tener que sacrificar a uno o varios de sus miembros en aras del “bien-estar” del mismo sistema familiar. Es por ende que hacemos un llamado a tener bien claro como es que se traducen nuestros actos inconscientes en acciones que pueden de una forma crucial dañar a un ser que consideramos amado. [1] Jung acuña la palabra arquetipo para definir una serie de patrones primordiales que sirven para ordenar los factores o elementos que rigen nuestra vida, y que son patrones primordiales en todo ser humano y que estan intrínsecos en toda cultura; por Ej. El día y la noche, padre, madre, hijos, fuerza, valor, miedo, Dios, etcétera. [2] Aunque cabe señalar que a pesar de que es una representación simbólica de un sacrificio, en su origen fue un acto totalmente cruento, con la ejecución de un hombre. [3] Consideremos a la acción de combinar en un solo sistema doctrinas incompatibles. [4] Holón :- Es una totalidad-parcialidad, un compuesto individual que se atiene a un proceso de desarrollo concreto. [5] Los casos señalados son reales, sin embargo sus nombres fueron cambiados para proteger la identidad de los involucrados. [6] Donde no había control de esfínteres, manifestando la conducta de excretar heces, de día o noche con la ropa puesta, principalmente cuando veía que sus padres peleaban.

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